Bienvenido a nuestra Web de Desarrollo Personal y Coaching...
Index

Causa y Efecto

 

Esta es una ley universal innegable, toda acción es una causa de un resultado sea el que sea, podrá ser bueno o malo, esa acción habrá podido ser más o menos espontánea…pero en definitiva un resultado está garantizado.

Ahora bien, esta ley se extiende más allá de la acción, se extiende a lo más profundo de la mente humana. Y por ende, ya en el mismo pensamiento tenemos la semilla de algo que crecerá en un futuro más o menos próximo.

Otra cosa a tener en cuenta es que esta ley, como todas las demás, no falla nunca, el universo garantiza a través de la ley de causa y efecto que los eventos sean los que sean acontecerán sin importar las consecuencias derivadas de los mismos.

Reflexionando, lo dicho hasta ahora podríamos preguntarnos ¿podemos controlar esta ley los seres humanos?

La respuesta es bastante complicada, ya que teóricamente sí podemos controlar dicha ley pero en la práctica, en lo que hemos llamado la vida real, parece que esto es sumamente difícil.

Puede que en lo sencillo y en lo que no nos afecte emocionalmente podamos llegar a tener un cierto control, pero esto sólo abarca en la mayoría de los casos al ámbito intelectual o dicho de otra manera todo lo que se relacione con la mente consciente.

Aquí ya nos estamos planteando que en la mayoría de los casos las personas generan multitud de causas sin apenas enterarse de que las han originado.

En esto la emocionalidad tiene un papel primordial, cuando estamos deprimidos, preocupados o enfadados, decimos y hacemos cosas de las cuales ni siquiera somos del todo conscientes en su repercusión para con los demás.

Cosas como: esa mala contestación, ese mal gesto, ese pensamiento negativo de preocupación por algo que nos presiona o preocupa, etc., todo eso va cultivando un montón de causas que, no lo dudemos, algún día florecerán, y lo que esperábamos como lindas flores, puede que sean espinosos cardos.

Como es de suponer y llegado el caso, echaremos la culpa a los demás o nos diremos una y mil veces lo torpe que hemos sido, con lo cual, no sólo no arreglaremos nada, sino que además empeoraremos las cosas, sembrando nuevas causas que para nada nos favorecerán.

Tenemos una memoria llena de recuerdos de todo lo que hemos vivido en nuestra vida, en esos recuerdos grabados en nuestro subconsciente se encuentran nuestros patrones de creencias, hábitos y valores, además de todo lo que hemos ido absorbiendo, bueno o malo.

El problema viene cuando a través de las personas y las circunstancias esas grabaciones se activan y se transforman en lo que solemos llamar problemas, pero la realidad es que esos supuestos problemas afloran para que seamos conscientes de que tenemos que solucionar esa parte de nosotros que no funciona.

Todo esto parece complicado pero realmente no lo es tanto. Por supuesto que exige un esfuerzo personal el comprender estas cosas, pero la recompensa a este esfuerzo será una paz interior que jamás habíamos soñado tener, y derivados de esta paz sabremos a que sabe eso que mucha gente tanto añora: la felicidad.

Para entender estas cosas es bueno parar nuestro tren de pensamientos y en el silencio de nuestra habitación reflexionar con mente abierta sobre estos conceptos que pueden transformar nuestra existencia.

En este apartado hablamos de la ley de la causa y el efecto o “Karma” como en oriente se la conoce, es vital entender su significado e intentar aplicarlo a nuestra vida diaria, observando cada cosa que hagamos, pensemos o digamos. Vigilar nuestros pensamientos es vital, ya que la mente consciente se atribuye competencias que por naturaleza no son suyas.

A través de esta ley podemos cambiar nuestro futuro, esto se logra cambiando nuestros pensamientos actuales, observándonos todo lo que podamos. Aunque lo hecho, hecho está, tenemos que responsabilizarnos de esa situación, recordemos que el universo no deja ninguna acción sin resultado, por lo tanto lo primero es aprender a aceptar esos resultados que el devenir nos va presentando y hacer frente con reflexión y calma los nuevos retos que la vida nos ponga por delante.

Si lo pensamos detenidamente, ahora mismo, somos el resultado de un montón de acciones anteriores, lo que algunos podrían denominar como nuestra historia. Esas acciones anteriores queramos o no se originaron porque nosotros lo produjimos ya fuera consciente o inconscientemente.

Aunque supuestamente podemos elegir, la mayoría de las veces hacemos o decimos cosas que brotan de una manera que ni nos damos cuenta. Esta sociedad ha contribuido a que poco a poco nos convirtamos en seres condicionados por las circunstancias y de ahí que reaccionemos sin ser conscientes de ello.

Entendamos reaccionar como tomar acción sin medir las consecuencias de esa acción, si de pequeños nos daban un cachete por coger mal los cubiertos y no nos explicaban nada, es probable que ahora hagamos lo mismo o parecido con nuestros hijos, no necesariamente lo del bofetón, pero si el hecho de reprimirlos o castigarlos de forma indiscriminada.

Son esos y parecidos hábitos, o podríamos llamar mal hábitos, los que en determinadas circunstancias generan por su cuenta nuevas causas que producirán determinados resultados, nos gusten o no.

Resumiendo un poco toda esta historia, de lo que se trata es de intentar ser consciente a la hora de tomar una acción, ya sea de forma hablada, pensamiento o acción física. Toda decisión que tomemos cuenta, el intentar que con mayor frecuencia seamos conscientes de nuestros actos y pensamientos nos traerá un mayor control de nuestro destino.

Porque lo que si está claro es que con cada acción escribimos una nueva línea, no sólo de nuestro presente sino que además sembramos nuevas líneas para nuestro futuro.

Otra pregunta importante que nos podríamos hacer sería: ¿Qué ocurre con todo lo que hemos sembrado en nuestro pasado? ¿Cómo influye esto en nuestra vida actual?

Hay tres posibles formas de resolver esto:

  1. Pagar nuestras deudas y sobrellevar lo sembrado con buena disposición, aunque a veces el dolor aparezca en nuestra vida. Esta opción es escogida, casi siempre de forma inconsciente, por la mayoría de las personas. La persona sigue con su vida y sufre las consecuencias con resultados diversos. Hay que volver a recordar que el universo jamás deja nada pendiente y como dijimos que los resultados se producen siempre originados por una acción.
  2. Esta segunda opción sólo es válida para esas personas que se esfuerzan en ser positivas y optimistas y ven lo que sucede no como una maldición, sino como una forma de aprendizaje de vida, de una opción para evolucionar como ser humano. En todo obstáculo siempre hay un principio de oportunidad que nos dice que de todo se puede aprender, incluso que esa experiencia pueda de alguna manera ayudar a otras personas. Esta opción se diferencia de la primera en que aquí la adversidad la convertimos en oportunidad de crecimiento y ayuda a los demás.
  3. Esta tercera opción está reservada a esas personas que siguen una vida más o menos espiritual, son personas que se entregan a la meditación y a prácticas que, les ayudan a trascender ese karma y así ser independientes hacia él.

Para finalizar expondremos tres simples líneas a seguir para convertir el karma en evolutivo y de esta manera sus frutos sean de felicidad y éxito en todo lo que hagamos en nuestra vida y en nuestras relaciones con los demás.

  1. Trata de observar conscientemente todas y cada una de las decisiones, pensamientos y actos.
  2. Cada vez que debas elegir pregúntate: ¿Qué consecuencias me traerá esto? ¿esto que hago me traerá felicidad a mí y a las demás personas?
  3. Por ultimo no pienses tanto y escucha tus sentimientos y sensaciones corporales. Al hacer lo que pensaste ¿Te sientes bien o mal?

Estas simples pautas pueden ayudarte a corregir tu vida para que sea más armoniosa y feliz.

 

 

 -----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


Una Realidad Ficticia

 

Se ha dicho y escrito mucho sobre los temas de auto ayuda y quizás estos, hayan sido sobre explotados por personas que posiblemente lo único que querían era realizar simplemente un negocio.

No estamos en contra de ganarse la vida cobrando una remuneración aceptable y justa, el problema a nuestro juicio consiste en que en base a la necesidad de ganar dinero, hay personas que montan una parafernalia no propia de estos temas.

Habrás oído decir y mucho, frases como: ¡Tú puedes ser millonario o rico! ¡Te damos las claves para que tu negocio o tus relaciones funcionen al 100%! ¡Si quieres puedes cambiar tu vida!

Hasta cierto punto, todo el mundo puede ser rico o puede llevar una vida equilibrada y feliz, no cabe duda que esto puede ser así. Pero, como ya habréis supuesto, las cosas no son tan sencillas.

El problema es que muchas personas esperanzadas y sin una base espiritual consistente, realizan todo lo que han oído o se les ha enseñado y al no conseguir unos resultados rápidos, se frustran y lo acaban abandonando, sin darse cuenta que esa reciénaumentada frustración es la verdadera la razón de que sigan sin conseguir nada.

Por otro lado debemos concienciarnos de que con un cursillo de fin de semana o una práctica errática no es suficiente. Para un camino como este no exento de dificultades, si se quiere conseguir alcanzar algún objetivo debemos comprometernos de verdad con nosotros mismos, y hacerse a la idea de que tarde o temprano tendremos que renunciar a ciertas cosas que ahora nos parecen irrenunciables.

Un aprendizaje teórico inicial es necesario, también el leer libros adecuados, asistir a charlas o conferencias está muy bien. Y aunque no sea suficiente sí producirá que la mente se vaya despertando a una nueva realidad.

Después de esto y para que esa preparación cuaje o se instale en nosotros, la debemos interiorizar con una repetición vivencial día a día, es decir una práctica diaria, seguir aprendiendo es bueno y necesario pero no vivenciar o experimentar lo que se aprenderes condenarse al simple conocimiento teórico, que por si sólo ninguna puerta abre.

Todo esto no es nada sencillo de llevarlo a la práctica, los perezosos o comodones y los que no creen en nada más que lo que le digan sus cinco sentidos nada van a conseguir en estos temas del desarrollo interno.

De alguna forma es la barrera natural que la vida pone para que cada uno de nosotros mire en su interior y si es su caso, se de cuenta de la verdadera realidad de la existencia.

Porque seamos realistas,no todo el mundo va a conseguir un crecimiento espiritual capaz de hacerles ver que la vida es una ilusión organizada, que por supuesto es necesaria y hay que experimentarla, pero sin olvidar la verdad en nosotros y nuestro destino como seres humanos.

Si realmente queremos, podemos cambiar la forma en que afrontamos la existencia, lógicamente no es una tarea fácil, pero de nosotros depende no añadir complicaciones extras.

No pretendemos que lo dicho sea dogma de fe, ni mucho menos, pero ahí queda, para que cada uno mire en su corazón y con la mente despejada tome su decisión y busque su verdad.

 -----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------